Kipchoge recomienda Vida y Maratón, Maratón y Vida.

Sí, sí, el mejor maratoniano de la historia recomienda Vida y Maratón, Maratón y Vida. Así, como suena. Lo ha leído y está completamente de acuerdo con su idea. Quizá, hasta un poco envidioso por no haberlo escrito él. Quizá me he adelantado, en breve va a tener más tiempo ya que poco a poco va abandonando la cima de su disciplina. Un poco como Novak Djokovic, otro gran campeón que poco a poco se va apagando, sobre lo cual reflexionábamos un poco melancólicamente en https://ipgaldos.com/un-campeon-que-se-apaga/

Pues Eliud dice, textualmente: «El maratón es la vida y la vida es un maratón». ¡Toma ya, Kas Manzana…! ¿De qué me suena esto…? Ah, ya lo veo: lo ha sacado de Vida y Maratón, Maratón y Vida – 42,195 kilómetros de aprendizaje, y esto, añadido a su experiencia (un poquito ya tiene…), es lo que le mueve a hablar así. Sería de agradecer que me mencionara, pero seguramente la omisión es cosa de la edición del artículo; el redactor, envidioso él, ha omitido esta parte. Hablaré con el propio Eliud, y seguro que me lo confirma. No puede ser de otra forma.

Pues sí, pues sí: asegura que existen muchas similitudes entre lo que supone recorrer los 42,195 kilómetros de la carrera y lo que sucede en nuestro día a día. Que es exactamente la idea central de Vida y Maratón, Maratón y Vida: correr una maratón es una experiencia que proporciona enseñanzas enormemente provechosas y enriquecedoras, extrapolables a otras facetas de la vida.

¿En qué? En términos de organización y gestión del tiempo, definición, priorización y seguimiento de objetivos, adquisición de disciplina y buenos hábitos, estímulo del afán de superación, resiliencia ante las adversidades, profundización del autoconocimiento, mejora en la toma de decisiones, o adquisición de aprendizajes ante éxitos y fracasos, entre otros beneficios no menos importantes.

«Siempre digo que el maratón es como la vida y la vida es un maratón. En la vida hay muchos desafíos. No podemos sonreír todos los días, pero continuamos porque cada día necesitamos seguimos adelante. Porque en el momento en el que no seamos capaces de seguir adelantes será el final de la vida», dice Kipchoge.

«El maratón es un camino largo y difícil. Hay muchos golpes y baches en el camino. Los golpes son pequeños desafíos similares a los que vives en la vida personal o laboral. Y los baches se corresponden con esos grandes retos en los que estás deprimido, a esos momentos que parecen insuperables en los que piensas que todo está perdido y que no vas a poder levantarte», añade.

Porque, ya lo sabemos, Vida y Maratón, Maratón y Vida – 42,195 kilómetros de aprendizaje, no es un libro para preparar y correr una maratón; no habla de entrenamientos, alimentación o estrategias y tácticas de carrera… Va más allá, mira más lejos, porque ofrece al lector reflexiones sobre cómo mejorar la gestión de su vida gracias a las experiencias obtenidas en la práctica de una actividad exigente, la maratón.

Y lo hace desde la visión de alguien «normal» que se dirige a personas «normales», porque, a diferencia de un deportista profesional, compagina su afición a correr con otras esferas de su vida (trabajo, familia, ocio…). Encontrando, a lo largo de ese camino, herramientas útiles para comprenderse mejor, crecer y acercarse a la felicidad.

A ver, Kipchoge me gana corriendo. Un poco, solo. Pero reconforta que veamos las cosas de igual forma.

Gracias, Eliud. Compañero maratoniano…

Más, en: https://www.runnersworld.com/es/training/a69179524/eliud-kipchoge-desvela-las-lecciones-aprendidas-correr-maraton/