Vida y Maratón, de nuevo a la cárcel.
Sí, de nuevo, una vez más.
Tras las interesantísimas experiencias de los centros penitenciarios de Teixeiro, A Coruña (https://ipgaldos.com/vida-y-maraton-en-c-p-teixeiro/) y Albocàsser, Castellón (https://ipgaldos.com/en-el-centro-penitenciario-de-albocasser/), volvemos. Sí, volvemos a transmitir nuestra experiencia. La que viene plasmada, por escrito, en «Vida y Maratón, Maratón y Vida – 42,195 kilómetros de aprendizaje».
Esta vez, al Centro Penitenciario de la Moraleja (Dueñas, Palencia), que nos invita para compartir reflexiones acerca de la maratón, como escuela de valores y vida.
Según leo en Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1rcel_de_Due%C3%B1as), el centro fue construido en 1997, ocupa una parcela de 336.831m² (de los cuales están construidos 80.245 m²), y alberga a algo más de 1.000 internos (dato de 2014), divididos en 14 módulos.
En esta ocasión, tengo la suerte de que me acompañará Mikel Usandizaga, gran amigo y compañero de entrenamientos y carreras, y miembro como yo del club de atletismo Donostiarrak (https://www.donostiarrak.com/). Con quien, además de compartir miles de kilómetros, también he compartido y debatido muchos de los temas y lecturas previas que conforman «Vida y Maratón, Maratón y Vida – 42,195 kilómetros de aprendizaje».
Vida y Maratón, de nuevo a la cárcel.
¿Por qué voy a centros penitenciarios? Esta pregunta, excelente, me la hizo un interno en el centro de Albocàsser, hace unos meses. No es por dinero, evidentemente. Al contrario, no disponiendo los centros de presupuesto para este tipo de actividades, lo que da que pensar y, personalmente, me parece de lamentar, la actividad me supone gasto. Por el desplazamiento, aunque no pernoctación, porque procuro condensar la jornada en un mismo día. Tampoco por vender más libros, puesto que el centro ya ha adquirido algunos. Por último, tampoco se trata de dar lecciones a nadie, sólo faltaba. Con saber lo que tengo que hacer, y no meter la pata más de lo que la meto habitualmente, voy servido; como para decir a los demás lo que tienen que hacer.
Es sencillo: trato de compartir, aportar, experiencias y prácticas que, al menos a mí, me han servido y me sirven en la vida. Tanto para preparar y correr maratones, como para otras facetas de mi vida. Porque sin valores como constancia, organización, disciplina, resiliencia, priorización, capacidad de esfuerzo, y otros similares, ni se corre una maratón, ni se culmina ninguna empresa de mínima dificultad en la vida,
Eso es «Vida y Maratón, Maratón y Vida – 42,195 kilómetros de aprendizaje». Lo cuento en primera persona porque lo he experimentado, no me lo han contado… Y si estas reflexiones, estas vivencias, sirven de ayuda a alguien, el objetivo estará cumplido. Con esa idea voy, vamos Mikel y yo, como fue el caso en Teixeiro y Albocàsser.
Arrancamos.
[author] [author_image timthumb='on']https://ipgaldos.com/[/author_image] [author_info]Ignacio Pío Galdos (Donostia, 1973-…), licenciado en Derecho, ejerce su actividad profesional en el sector de digitalización de procesos de empresas. Corredor de fondo popular con varios maratones y otras carreras en sus zapatillas, es una persona inquieta, que combina su gusto por el deporte con aficiones como la literatura, la música o la filosofía, en su ánimo de entender y gestionar mejor las diferentes facetas de su existencia. Partidario del esfuerzo, el desarrollo y la superación personal como propósito irrenunciable, «Vida y Maratón, Maratón y Vida – 42,195 kilómetros de aprendizaje», su primera obra publicada por la editorial Círculo Rojo, condensa su visión acerca de la transferencia de experiencias y enseñanzas provenientes de la maratón, como disciplina deportiva, a la vida en su globalidad. En el convencimiento de que esta reflexión es útil, y que, por eso, merece ser compartida.[/author_info] [/author]
