The Rolling Stones & Forgein Tongues… ¿Cómo es posible?

No es Exile On Main Street, no es Sticky Fingers, no es Let it Bleed, no es Beggars Banquet, no es It’s Only Rock and Roll, no es Goats Head Soup, no es Some Girls.

No es ninguna de esas maravillas porque es imposible. ¿Quién puede grabar eso hoy? ¿Quién ha podido grabar algo así alguna vez? ¿Quién se ha acercado, siquiera? Nadie, solo ellos, The Greatest Rock and Roll Band in the World, The Rolling Stones.

No, estamos en 2026; es Forgein Tonges. Los Stones a todo trapo en 2026, haciendo lo que nadie hace como ellos desde 1962.

35 años escuchándoles, todos sus discos y canciones. Viéndoles en directo en Gijón, Vigo, Bilbao y Donosti. Y escuchando Forgein Tonges todos los días, varias veces al día algunas canciones, desde que se publicó hace una semana.

Con Forgein Tongues han grabado el mejor disco, a mi juicio, desde Some Girls. Desde 1978, nada menos… ¿Mejor que Tattoo You? Para muchos, será una herejía, pero creo que sí (lo siento, la cara B – qué tiempos cuando hablábamos de cara A y cara B de un LP – se me sigue atragantando, excepto naturalmente, Waiting on a Friend). En todo caso, se sienta tranquilamente a la mesa con Aftermath, Between the Buttons, Black and Blue, Emotional Rescue o Tattoo You. Ahí queda eso.

Muy por delante del bodrio de Hackney Diamonds, A Bigger Bang (que era buen disco, pero se queda atrás), Bridges to Babylon (otro bodrio), Voodoo Lounge o Steel Wheels, por ceñirnos a sus trabajos originales más recientes… desde 1988.

Desde el blues más crudo venido de Chicago y Chess con Rough And Twisted hasta el homenaje final a Chuck Berry, padre espiritual de la banda con Beautiful Delilah, casi todo lo de en medio es una maravilla, inesperada ya a estas alturas (no puedo con Back in Your Life, el falsete de Mick en Jealous Lover se me atraganta, y la versión de You Know I’m No Good es simplemente correcta). Divine Intervention, hija de Respectable, All Down The Line y Star Star, con el espíritu de Chuck Berry sobrevolando ese ritmo picado que tanto le debe la banda, es la mejor canción en estilo stoniano clásico de los últimos 40 años (mejor aún que la excelente Rough Justice); Side Effects, la mejor en estilo menos stoniano, nunca les había escuchado este registro, una maravilla; Mr. Charm es la resurrección de Dancing with Mr. D, nada menos; Never Wanna Lose You es un pepinazo funk disco que permite lucirse a Mick; Hit Me In The Head es otro cañonazo, que trae armónicas caóticas de Fortune Teller y I Wanna Be Your Man; In the Stars es la perfección hecha pop 2026 en el estilo clásico de la banda…

Mención aparte para Ringing Hollow. Bastará decir que es la Far Away Eyes de 2026. Los coros de Keith son para enmarcar. Y sobre Some of Us, la canción de Keith, ¿qué decir? ¿Se puede calibrar la belleza de una puesta de sol? Ojo al medio minuto final, con la alternancia de Keith y Mick. Los Glimmer Twins.

Estamos ante un milagro de la naturaleza. ¿Cómo puede cantar Mick así? Hace muchos años que no se le veía con tanto cuerpo, registros, matices, flexibilidad… ¿Volverá a pasar esto, lo volveremos a ver? Es como los 14 Roland Garros de Nadal. Hay que verlo para creerlo, y disfrutarlo. Gracias, Mick (83 años a finales de este mes), gracias a tu inconformismo y disciplina sigues impulsando la banda, arriesgando y creando nueva y buena música, no permitiendo que los Stones sean una banda de jubilados nostálgicos tocando sus viejos éxitos en pubs. Gracias, Keith (83 a finales de año), simplemente por estar ahí, y tus momentos de genialidad. Gracias, Ron (el benjamín, solo 80 el año que viene), por todo el trabajo que haces. Charlie, te echamos de menos.

Escucha el disco, olvida quién toca, olvida su edad, deja que las canciones te lleven… Y me cuentas.

Ladies and Gentlemen, madames and messieurs, please welcome the The Greatest Rock and Roll Band in the World… ¡The Rolling Stones!