Corriendo con Descartes. Conversaciones entre Cuerpo y Mente
CUERPO: «¿Qué narices estás haciendo, sudando la gota gorda en este entrenamiento tan duro, o en este kilómetro de la carrera? ¿No ves que no puedes con tu alma? ¿Por qué no paramos y descansamos?»
MENTE: «Sí, ya sé que estás fastidiado, pero hemos venido a lo que hemos venido. Deja de quejarte porque siempre lo haces. Además, ya sabías lo que nos esperaba».
CUERPO: «Te olvidas de una cosa: a mí no me ha preguntado nadie si quería esto. Si me hubieran preguntado, te aseguro que hubiera dicho que no. ¡Vamos! ¡Estar haciendo esta barbaridad cuando estaríamos mucho mejor descansando! Esto no es justo, ¡así que vamos a parar ya!»
MENTE: «Oye, mira, siempre estamos igual: déjate de historias, sabes perfectamente que puedes seguir así más rato, así que es lo que hay. Vamos adelante. Y al final, por si no te ha quedado claro, ¡aquí mando yo y se hace lo que yo digo!»
(Vida y Maratón, Maratón y Vida. 42,195 kilómetros de aprendizaje)
Hoy toca correr con la metodología Descartes, que es nuestro nuevo entrenador. Es un poco mayor, nació en 1596, pero se conserva bastante bien para su edad…
Nuestro nuevo entrenador defiende el dualismo. Dualismo cartesiano, según se lo ha denominado. Esto es, la separación radical entre cuerpo y mente, según lo cual lo mental puede existir fuera del cuerpo, mientras que el cuerpo es incapaz de pensar. Más información, por ejemplo, en https://psicomagnum.es/termino/dualismo-cartesiano/2939
El dualismo tuvo una gran influencia en el pensamiento filosófico durante siglos, hasta que fue siendo superado a finales del siglo XIX y, sobre todo, el XX (aunque aún colean algunos defensores…).
Pero hoy toca hacer caso a nuestro entrenador, y no cuestionarlo. De modo que nuestro cuerpo y nuestra mente, como entes convivientes pero separados, conversan.
«Es curioso el diálogo entre el cuerpo y la mente, si nos permitimos la licencia de extraer el cerebro del propio cuerpo, y considerar el cerebro como el «recipiente» o sede de la mente. El cuerpo está genéticamente diseñado para la supervivencia y la minimización de los esfuerzos, racionalizándolos para tal fin. Así ha sido desde los inicios de la humanidad, afortunadamente para las personas que hoy existimos».
(Vida y Maratón, Maratón y Vida. 42,195 kilómetros de aprendizaje)
Corriendo con Descartes. Conversaciones entre Cuerpo y Mente. Este diálogo es apasionante y hay que saber gestionarlo.
«¿Podemos decir que entre el cuerpo y la mente, la segunda está más cerca de nuestra voluntad, objetivo y motivaciones…? Sí, si sabemos hacerla nuestra aliada, y ponerla por ello de nuestra parte. Hacerla nuestra mejor amiga… aunque tampoco nos conviene enemistarnos con nuestro cuerpo».
(Vida y Maratón, Maratón y Vida. 42,195 kilómetros de aprendizaje)
Corriendo con Descartes. Conversaciones entre Cuerpo y Mente. En resumen, seguro que todos tenemos experiencia en estos diálogos. El cuerpo, el corazón, las entrañas… nos piden que dejemos de esforzarnos, de perseverar en un esfuerzo en pos de un objetivo, mientras que nuestra cabeza, nuestra razón, nos impulsan a seguir.
¿Quién gana? ¿Quién suele ganar? Porque esta respuesta ofrece mucha información acerca de quiénes somos. Y de lo que somos capaces de conseguir, claro.
Una última orientación: entramos en el terreno del hábito, de gran ayuda para automatizar tareas, y más cuanto mayor esfuerzo requieran. Todo se puede entrenar.
«En definitiva: entrenemos nuestra mente, pongámosla de nuestro lado en estas discusiones internas, y hagamos de ella nuestra mejor amiga».
(Vida y Maratón, Maratón y Vida. 42,195 kilómetros de aprendizaje)
Ah… René, ¿Cuánto más va a durar el entrenamiento?
Pues no sé si le estoy entendiendo… Me dice que me felicita, ya que pienso, luego existo…
No sé si lo pillo…
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