Ludo Vitae y ¿Qué tal el día?
Los dos libros recién publicados por mi gran amigo Mikel Artola, después del preceptivo periodo de gestación, que ha durado algo más de 9 meses. ¡Pero ha merecido la pena! ¡MUCHO!
Mikel es una persona con muchas habilidades, de grandes capacidades. Polifacética, diríamos si nos pusiéramos pedantes. Entre ellas, y las mejores, quizá estén la capacidad de análisis, reflexión y, ahora, por lo que comprobamos, de traslación de esas reflexiones. «Ludo Vitae» y «¿Qué tal el día», tocando registros muy diferentes, son buenas muestras de ello.
El primero en su creación, aunque ambos se han publicado a la vez, es «Ludo Vitae». ¿Cómo describirlo? En la portada, podemos leer, además del título y el nombre del autor: «Estoicismo, idead universales y hábitos saludables para una existencia equilibrada y razonablemente feliz». Y en https://www.mikelartola.com/, «La vida bien puede asemejarse a un juego o deporte de grupo, con una salvedad: hemos aterrizado en él con el partido en marcha, y no podemos pedir el cambio, ni aducir estar lesionados. El juego no para, y vamos a tener que jugar, al tiempo que aprendemos a trompicones».
Tal como se lo he expresado al propio Mikel, para mí «Ludo Vitae» es un extraordinario y muy coherente conjunto de reflexiones que combinan sabiduría filosófica clásica (en particular, estoicismo, al que Mikel es muy aficionado), con el profundo saber del sentido común. Al que tantas veces desoímos, por cierto, o tenemos embotado. Y del que Mikel va sobrado. Una muy estimulante suma de saber ajeno y propio, del autor. Sobre asuntos y eventos que nos encontramos o nos encontraremos recurrentemente en nuestras vidas, como problemas, enfermedades, soledad, cambios, dinero, retos…. Con pautas, muy valiosas, útiles e inspiradoras, sobre cómo jugar este juego de la vida (Ludo Vitae), muchas extraídas del estoicismo. Sí, directamente de las voces autorizadas de Epicteto, Séneca y Marco Aurelio. A quienes Mikel conoce bien y casi, diríase, dialoga a diario.
En suma, «Ludo Vitae» es un ensayo para leer una y varias veces. Con la capacidad de ofrecer, como todos los buenos libros, como todas las obras de arte que realmente merecen ese calificativo, algo diferente, según sea el momento y la circunstancia de la persona que se asoma a sus líneas.
«¿Qué tal el día?» es completamente diferente. Una originalísima novela, por lo que ya estamos hablando de ficción, que trata de un día de varios personajes, que entrecruzan sus caminos, ya que trabajan en la misma empresa. Tal como se señala en https://www.mikelartola.com/, es «Una historia que acompaña las vivencias de cinco personas, en unos hechos que se desarrollan en una sola mañana, diseccionada a su vez en pasajes por persona y hora. Una jornada laboral sin nada especialmente destacable en lo que vaya a reparar el resto del mundo, pero no por ello menos importante, ni sencillo de interpretar lo que está ocurriendo».
Es verdaderamente singular que cada capítulo de «¿Qué tal el día?» se organice de esta forma, en torno a una hora de cada uno de los personajes. Porque le dota de un ritmo especial, y que deja siempre al lector con ganas de saber qué ocurrirá a continuación. La visión se da siempre desde el punto de vista subjetivo de cada personaje, con su propio modo de pensar, expresarse, con sus dudas, anhelos e inquietudes…
Un libro que comparte reflexiones de «Ludo Vitae», si bien en el contexto de las reflexiones de unos personajes ficticios. Temas eminentemente «artolianos…». Y que puede leerse de tirón, incluso diría que es la mejor forma de abordarlo. Y, sin pretensión de desvelar contenidos ni desvelar la trama, con algunas buenas sorpresas.
En fin, gran alegría por dos obras que, por diferentes motivos, merecen mucho la pena. Feliz de haberlos conocido desde el inicio, y haberlos visto evolucionar, hacia mucho mejor.
Y, por lo que se sabe, habrá más (to be continued…).
