Pasados unos días de la lectura de Cartas de Aihen, de editorial Kolima, del jugador de la Real Sociedad Aihen Muñoz, unas cuantas reflexiones que se me suscitan.

Cartas de Aihen es el conjunto de cartas que el propio jugador se ha escrito a sí mismo a lo largo de su carrera profesional. Desde el día de su debut en el Santiago Bernabéu en 2019, hasta el momento de la publicación de la obra (2025). Reflejando con estremecedora claridad sus diferentes estados de ánimo, deseos, objetivos, miedos, angustias... Especialmente esclarecedora es su «carta al miedo», donde directamente interpela a este, y le anuncia que le relega a un lugar secundario ya que se dispone a tomar las riendas de su propia vida.

Estas cartas se inscriben en un relato autobiográfico donde Aihen parte de su infancia, en el pueblo navarro de Etxauri, para transitar por las diferentes etapas de su carrera. Desde los equipos infantiles locales donde empezó a jugar, pasando por su entrada en las categorías inferiores de la Real, sus primeros años en Primera División, hasta la temporada pasada (2024-25). En ese recorrido, abre su corazón y explica de forma conmovedora su evolución personal: desde los ilusionados comienzos, hasta el angustioso sufrimiento provocado por la dificultad de gestionar una situación que le empieza a superar, hasta su aprendizaje para la superación de esa etapa, en la que cae muy hondo, con la ayuda de Imanol Ibarrondo, coach de la Real, y figura esencial en ese proceso de maduración.

Especialmente interesante es la posibilidad de conocer de primera mano esas diferentes fases de dificultad personal, hasta llegar a una etapa de auto conocimiento y gestión de herramientas que le han permitido tomar el volante de su existencia. Sin bajar del «tren de alta velocidad», en sus palabras, que bien pudo arrollarle. Con «presencia», también en sus palabras, entre otras consideraciones de mucho, mucho, interés.

Todo ello, punteado con las cartas, que contextualizan y expresan en cada momento concreto el estado de ánimo del jugador. Lo que supone un testimonio impagable, ya que nos permite asomarnos a su alma, sin tapujos ni restricción alguna.

En primer lugar, diré se trata de una narración enormemente sincera y auténtica, desde la experiencia vital de una persona que ha sufrido la dureza de la exposición pública, en una profesión donde aparentemente todo es de color de rosa, y con tesón y humildad ha aprendido a superarse y superarla. Contada con sencillez, sin adornos innecesarios, con un ritmo que atrapa en su lectura, y provoca una inmediata sensación de empatía con el autor de esas líneas.

En segundo lugar, a mi juicio, escribir un libro como Cartas de Aihen es una decisión enormemente valiente. No se puede olvidar que el fútbol es un terreno no demasiado abonado a las reflexiones y la sensibilidad, y, por ello, gran parte de los aficionados son refractarios a este tipo de cuestiones, e incluso enemigos de que los jugadores de sus clubs ahonden en ellas. Dar ese paso habla bien a las claras de la madurez y la clase de persona que es Aihen Muñoz, y del grado de progreso en su propia formación que como persona ha adquirido en los últimos años. Bien por él, sin duda.

Ya se sabía que el jugador no restringe sus inquietudes al mundo del fútbol. Tampoco a un escaparate de lujos y ostentación como puede observarse en otros compañeros de profesión. Por el contrario, se le ha podido ver leyendo autores nada frecuentes (recuerdo un vídeo donde se le ve leyendo a Séneca, concretamente las Epístolas a Lucilio. ¿Serán estas Cartas de Aihen un tributo a Cartas de un Estoico, como también se conoce a las Epístolas…?), lo que, junto a otros autores y experiencias, ha contribuido a forjar su singular visión del mundo, sus altas cotas de auto conocimiento y, en suma, una obra tan singular e interesante como las Cartas de Aihen.

En definitiva, una obra imprescindible para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad e inquietud por el autoconocimiento y la mejora personal. Incluso no siendo aficionada al fútbol, aunque, si lo es, esto seguramente le supondrá un motivo adicional de interés.

Gracias, Aihen, por habernos regalado este tesoro.

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Caminando como un emperador…